estimular bebe 241x300 Estimulación Temprana, ¿cuándo es más efectiva?

Estimulación Temprana

En este artículo explico cuándo es más efectiva la estimulación temprana, es decir, cuándo empezar y cuando acabar con la estimulación temprana para tu hijo, o lo que es lo mismo, ¿en qué período de la vida se crean más conexiones neuronales nuevas? ¿cuándo hay mayor crecimiento cerebral? Saber la respuesta a estas preguntas es la clave para ejercer la estimulación temprana cuando es más efectiva y con ello, conseguir los mejores resultados con el menor esfuerzo.

Cuando conocí a Glenn Doman en los Institutos para el Logro del Potencial Humano, ví en él una mirada agradable y sabia. Quería aprender tantas cosas de él… mi primera pregunta fue: ¿Durante cuántos años el cerebro está en crecimiento? Me pareció que le gustaba que le hicieran esa pregunta.

Su respuesta fue que el cerebro no para nunca de crecer, es como un músculo, cuánto más se ejercita, más crece. Dicho esto, después matizo la respuesta: cuando es crucial su crecimiento es en los tres primeros años de vida, hasta los 6 años aproximadamente continúan creándose conexiones neuronales, para descender significativamente desde esa edad aproximada hasta el resto de la vida.

Así pues, durante los seis primeros años de  la vida de tu hijo es el período idóneo para que ejerzas la estimulación temprana, haciendo especial hincapié en los tres primeros años de vida. Pasado este tiempo costará mucho más esfuerzo conseguir resultados de crecimiento cerebral.

Haciendo una comparativa económica, podríamos decir que es mucho más rentable invertir en el niño que en el adolescente, es mucho más rentable invertir el el bebé que en el niño.  Es decir, para un mismo esfuerzo de estimulación temprana por tu parte, obtendrás mejores resultados en el futuro si los aplicas en el bebé que en el niño y, por supuesto, en el niño antes de los seis años que después de los seis. Tratar de educar a un adolescente si no se ha hecho antes es muchísimo más complicado que educar a un niño.

Cuanto antes empieces a estimular y a educar a tu hijo más brillante será su futuro y más fácil y feliz será tu labor como madre o padre.

En definitiva, empieza cuánto antes a estimular a tu hijo pero sin olvidar que siempre estás a tiempo y que cada granito de arena del presente cuenta; en el futuro se multiplica su valor y se transforma en más inteligencia, más aptitudes, más habilidades, más auto estima, más éxito…

Por tu felicidad y la de tu hijo, adelante con la estimulación temprana.

Nuria Ferres