El Instinto Maternal y la Estimulación Temprana

madre y recien nacido 300x199 Instinto Maternal – Estimulación Temprana (continuación)

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¿Quién va a saber más que nadie en el mundo de niños? Las madres, por supuesto. Cada día, cada mes, cada año superado nos califica en un nivel que abarca muchos campos: salud física, salud mental, educación, alimentación, seguridad, diversión, desarrollo…

Observa que nos dice Glenn Doman al respecto:

“El problema es que la mayor parte de los profesionales no confían en que los padres puedan ocuparse de los niños. Entre los profesionales que se ocupan de las madres y de los hijos existe una ley tácita y no manifiesta que dice: Todas las madres son idiotas y no poseen la verdad. Nadie llega a manifestarla en voz alta, pero no por ello deja de existir la ley. Lo más que se llega a manifestar en voz alta es aquella afirmación tan repetida: La crianza es demasiado importante como para dejarla en manos de las madres. La verdad es que la crianza de los niños es demasiado importante como para dejarla en manos de unas personas que no sean las madres y los padres. En realidad, son las propias madres las que han enseñado la verdad absoluta, que es que las madres saben más acerca de sus propios hijos que nadie más en el mundo. He tenido que convivir con miles madres para aprender esta verdad.”

Cuando decimos que nuestro bebé es muy inteligente, que es un genio, estamos en lo cierto. Lo que sucede es que nadie nos ha dicho que todos los bebés nacen siendo genios y como no conocemos a todos los otros bebés del mundo, sólo podemos llegar a la conclusión de que nuestro bebé es un genio, pues es el que vemos, el que conocemos y el que amamos. Todas las madres lo pensamos, el error es decirlo en voz alta en esta sociedad que cree que si decimos que nuestro bebé es muy inteligente significa que somos incapaces de tratarlo con objetividad.

Y por último, nos encontramos con los que dicen y/o piensan que las madres son competitivas y que desean que sus hijos sean mejores que los otros niños. No nos comprenden en absoluto, lo que deseamos las madres es que nuestros hijos sean lo mejor que puedan ser y punto. ¿Hay algo de malo en ello? Al contrario, es lo más maravilloso que podemos desear y la Humanidad debería estar inmensamente agradecida a todas las madres por esta amorosa labor, por luchar para que cada pequeño ser humano que nace sea lo mejor que pueda ser, lo más capaz, amable, instruido, sano, inteligente, educado… que pueda ser. Es realmente el camino para que la Humanidad progrese y abandone la locura.

Como dice un proverbio judío:

“Dios no podía estar en todas partes, por eso creó a las madres.”

Así pues, vamos a seguir adelante:

  • Sigue tu instinto porque tu amor y pasión por tu bebé, por tu hijo, te llevará tan lejos como quieras llegar con él.
  • Y ¿qué importa lo que diga la gente? Piensa en ello, sabes lo importante que eres para tu hijo, si estás convencida de su potencial sigue a delante. Jamás debes sentirte sola, todas las madres sabemos que nuestro amor es lo que mejorará el mundo.

Te propongo dos cosas:

  • Queda un día con una amiga que también sea madre. Con un interés genuino pregúntale qué es lo que realmente quiere para su hijo, qué le preocupa, qué cosas la frustran, qué cosas la emocionan… Verás que lo que sentimos las madres por nuestros hijos, nuestro amor incondicional nos acerca mucho a la sabiduría…
  • Deja tu comentario, explica tantas cosas como quieras, lo que deseas para tu hijo, lo que te preocupa… cualquier sentimiento o pensamiento… lo agradeceré sinceramente.

Por tu felicidad y la de tu hijo,

Nuria Ferres