Hablar a tu hijo desde una edad temprana y con frecuencia desarrolla su inteligencia

Lenguaje enriquecido para el desarrollo de la inteligenciaHáblale a tu hijo, ofrécele explicaciones, enriquece tu lenguaje con detalles, con descripciones… porque hablarle con riqueza va a producir una mayor activación en el cerebro de tu hijo, le estarás proporcionando situaciones en las que tiene que pensar, oportunidades para activar más redes neuronales y, en definitiva, para desarrollar de su inteligencia. Pongamos un ejemplo…

 

No es lo mismo decir:

a) Mira esa niña.
b) Mira esa niña pequeña.
c) Mira esa niña pequeña tan graciosa.

El científico Paul Smolensky, profesor de Ciencia Cognitiva en la Universidad Johns Hopkins ha desarrollado junto con Alan Prince un modelo de representación lingüística. Han visto que el número de neuronas activado en el cerebro es proporcional al número de nodos en el árbol o, dicho de otro modo, al número de palabras en la frase. Al incrementar la información semántica hay un incremento de la activación cerebral. Y esto en edades tempranas tiene aún un mayor impacto en el desarrollo cerebral.

Así, en las tres frases anteriores que tenemos como ejemplo, la tercera frase: “Mira esa niña pequeña tan graciosa” tiene más información semántica, activa más neuronas en el cerebro.

Hablarle a tu hijo con riqueza de vocabulario, por ejemplo, usando más adjetivos, llamando a las cosas por su nombre y no con burdas palabras generalistas como llamar “bicho” a cualquier animal, estarás contribuyendo a crear un entorno estimulante para desarrollar la capacidad de tu hijo.

La conversación con riqueza de vocabulario es un desencadenante ambiental positivo para el desarrollo de la inteligencia, tal y como pudieron constatar Betty Hart y Todd Risley de la Universidad de Kansas en su estudio “Head Start” y que reflejaron en su libro “Meaningful Differences” (“Diferencias Significativas”).

A veces pensamos que la mejor educación para nuestro hijo es la que cuesta más dinero y esto no necesariamente es cierto. Y, desde luego, no es cierto durante los primeros 6 o 7 años de vida porque la mejor educación a esta edad es la que le puedes ofrecer tú mismo, papá o mamá; y un buen ejemplo de como hacerlo es hablándole a tu hijo mucho y bien, tan sencillo.

Cuando estés con tu hijo aprovecha para comunicarte con él. Tanto si tu hijo quiere explicarte cosas, como si prefiere escucharte, cualquiera de las dos situaciones es enriquecedora para él o ella. Usa un lenguaje correcto, enriquecido, preciso, con detalles, de esta manera tu hijo podrá aprender mucho más de la conversación. Además establecerás un mejor vínculo afectivo con tu hijo porque en eso, la comunicación es la clave.

Por tu felicidad y la de tu hijo,
Nuria Ferrés

Aumenta la Inteligencia de tu Hijo cuando es más fácil hacerlo…