Desarrollo del lenguaje en la infancia, desarrollo de la inteligenciaEl desarrollo del lenguaje en la infancia, ¿cómo facilitarlo?

Los bebés y niños pequeños saben mucho más sobre el lenguaje de su entorno de lo que pueda parecer, porque antes de que puedan decir sus primeras palabras ya comprenden muchísimas más. Sin embargo, tener un cerebro humano no es suficiente para desarrollar el lenguaje. Bebés y niños necesitan estar expuestos a otras personas que usen el lenguaje para poder aprender. Así, son necesarias las dos condiciones para adquirir el lenguaje: el cerebro humano y el entorno humano. Y ahí es donde puedes hacer grandes cosas por tu hijo porque no todos los entornos son iguales, algunos son más ricos en estímulos que otros, facilitando el desarrollo no solo del lenguaje sino de la inteligencia en general del niño.

Los bebés identifican el lenguaje como algo muy importante, esencial para su supervivencia y ya los bebés recién nacidos prefieren más oir conversaciones que sonidos artificiales (Vouloumanos et al., 2010). La experiencia que puedan ir teniendo al oír hablar a otros seres humanos irá marcando su desarrollo cerebral. La mejor manera de facilitar ese desarrollo es con la conversación o discurso dirigido al bebé o niño pequeño, con cariño, despacio, pronunciando marcadamente, con exageración no solo en la entonación sino también en las expresiones faciales, es lo que los científicos llaman “discurso dirigido al bebé” o en inglés “infant-directed speech” o “motherese”. Se ha apreciado este estilo en los adultos al dirigirse a los bebés en varias lenguas como árabe, francés, italiano, japonés, chino mandarín y español (de Boysson-Bardies, 1996/1999), así como también en madres sordas usando el lenguaje de los signos hacia sus bebés (Masataka, 1992).

Este estilo de “discurso dirigido al bebé” y niño pequeño, facilita el desarrollo del lenguaje, con toda la importancia que eso conlleva para un ser humano. El lenguaje es probablemete lo más complejo que tenemos que aprender como humanos; de hecho, es tan complejo que todavía no hemos sido capaces de programar sistemas para que una máquina adquiera el lenguaje humano. La abrumadora complejidad del lenguaje se refleja también en cuan difícil resulta para la mayoría de las personas aprender un nuevo idioma después de la pubertad. Por ello, cualquier cosa que facilite el aprendizaje de este proceso en la infancia es una bendición para el progreso del niño; puede aprender más con este estilo dirigido a él, puede distinguir mejor unas palabras de otras, la entonación de las frases, el ritmo… y así mejorar en su lenguaje, tan vital para la existencia humana.

Y los bebés ya lo saben muy bien todo esto, por eso prefieren oír el estilo de “discurso dirigido al bebé” que el dirigido a adultos (Cooper & Aslin, 1994; Pegg, Werker, & McLeod, 1992), incluso cuando no es en su propia lengua. Por ejemplo, en este estudio (Werker, Pegg, & McLeod, 1994), observaron que tanto bebés chinos como americanos, escuchaban durante más tiempo una grabación de una mujer que hablaba en cantonés a su bebé en estilo “discurso dirigido al bebé“, que una grabación de la misma mujer hablando normalmente a un amigo adulto.

Así, no todos los entornos y situaciones favorecen el aprendizaje y el desarrollo del bebé. Que un bebé oiga conversaciones entre adultos es relativamente útil, pero es muchísimo mejor que nos dirijamos a él con ese estilo dulce, cariñoso, exagerado, con las palabras bien marcadas y pronunciadas despacio, en definitiva, como solemos hablar a los bebés los adultos. Ahora solo falta dirigirnos así tan a menudo como podamos a nuestro bebé y niño pequeño, las oportunidades que le ofrezcas marcarán la diferencia en su desarrollo.

Tu tiempo, tu amor, tu dedicación, tu conversación… son la mejor inversión para tu pequeño, y no cuestan dinero, tan solo estar bien informado para saber qué es lo importante para tu bebé, en qué es clave que dediques tu tiempo y energía hacia tu bebé para proporcionarle el mejor entorno, las mejores oportunidades. No hace falta que lo matricules en escuelas carísimas porque tú, como mamá o papá, lo harás mejor que nadie, si estás bien informado.

Por tu felicidad y la de tu hijo,

Nuria Ferres,

experta en estimulación temprana y master en neurociencias.

Más información:

Curso para padres sobre estimulación temprana.

 

Referencias de los artículos científicos citados:

Cooper, R. P., & Aslin, R. N. (1994, December). Developmental differences in infant attention to the spectral properties of infant-directed speech. Child Development. Blackwell Publishing Ltd. http://doi.org/10.1111/j.1467-8624.1994.tb00841.x

de Boysson-Bardies, B., & DeBevoise, M. B. (2001). How language comes to children: From birth to two years. Retrieved from https://books.google.es/books?hl=ca&lr=&id=hNN8HENZ68kC&oi=fnd&pg=PP13&ots=8zc_rgxv97&sig=JlOm5k5MJgvNEyZDVVhylEczKZM

Masataka, N. (1992). Motherese in a signed language. Infant Behavior and Development, 15(4), 453–460. http://doi.org/10.1016/0163-6383(92)80013-K

Pegg, J. E., Werker, J. F., & McLeod, P. J. (1992). Preference for infant-directed over adult-directed speech: Evidence from 7-week-old infants. Infant Behavior and Development, 15(3), 325–345. http://doi.org/10.1016/0163-6383(92)80003-D

Vouloumanos, A., Hauser, M. D., Werker, J. F., & Martin, A. (2010). The tuning of human neonates’ preference for speech. Child Development, 81(2), 517–527. http://doi.org/10.1111/j.1467-8624.2009.01412.x

Werker, J. F., Pegg, J. E., & McLeod, P. J. (1994). A cross-language investigation of infant preference for infant-directed communication. Infant Behavior and Development, 17(3), 323–333. http://doi.org/10.1016/0163-6383(94)90012-4