bebe llorando La Estimulación Temprana nos da Soluciones

La estimulación temprana nos ayuda

¿Cómo saber por qué llora tu hijo?

La solución es bien sencilla – ¡Pregúntaselo!

En este artículo vas a aprender una técnica que va a permitirte saber porque llora tu hijo, tanto si se trata de un bebé de 8 meses que utiliza su lloro cuando quiere pedir algo, como si se trata de un niño de 8 años con lesión cerebral que es capaz de hacer sonidos con significado pero aún no usa palabras. En cualquiera de estos dos casos puede ser realmente difícil saber que necesita tu hijo, pero es muy importante saberlo. Las madres deseamos siempre lo mejor para nuestros hijos, la estimulación temprana para desarrollar su inteligencia es la mejor manera de empezar y el programa para hacerlo debe incluir como núcleo saber que es lo que tu hijo quiere en cada momento.
La solución es bien sencilla, pregúntaselo.

Sí, pregúntaselo.

Tu hijo es quien mejor sabe en el mundo que necesita y que quiere. Pregúntaselo y él te lo dirá. Los niños siempre saben lo que quieren pero a menudo no pueden expresarlo. Los niños muy pequeños o los niños con lesión cerebral no siempre pueden encontrar la palabra que quieren cuando la necesitan. Sus ideas van rápidas pero las palabras no. Muchas veces no tienen todavía ninguna palabra, pero tiene grandes ideas y muchas necesidades. Esto les crea frustración, aumentada por el hecho de que los adultos no son buenos escuchando y a menudo no están dispuestos a esperar por una respuesta.

¿Podemos echarle la culpa al bebé o al niño con lesión cerebral por usar el lloro para conseguir lo que quiere? Con ello siempre consiguen nuestra atención inmediata. A menudo, cuando intentan comunicarse de una forma más civilizada no los vemos o los ignoramos. ¿Cómo podemos cambiar esta situación? Una simple pregunta y una tarjeta con varias opciones pueden ayudar enormemente.
Le decimos tranquilos al niño que llora, “Tienes hambre?” y después le mostramos una tarjeta con las palabras SI, NO y OTRO escritas con letras grandes. Suavemente le movemos la mano para que toque cada palabra: “¿Es SI, NO o OTRO?” le preguntamos. Luego le soltamos la mano y dejamos que escoja. Si escoge OTRO, le decimos “De acuerdo, gracias por ayudarme a descubrir que te pasa”.

Hacemos una segunda tarjeta con las palabras SED, CANSADO, o OTRO. Nuevamente, le dirigimos la mano a cada una de las palabras al mismo tiempo que las pronunciamos, después le soltamos la mano y dejamos que él elija. Supongamos que elije CANSADO.

¿Estás cansado? le preguntamos. Después levantamos la mano derecha y decimos SI luego levantamos la mano izquierda y decimos NO. El inmediatamente mira la mano derecha (indicando SI). “De acuerdo, ¡vamos a hacer una siestecita juntos!, le decimos. El está ahora contento y feliz de hacer siestecita.

Problema solucionado. Caso Cerrado.

Si lo prefieres puedes usar una pequeña pizarra blanca borrable de manera que rápida y fácilmente puedas cambiar las opciones para averiguar que le pasa a tu hijo. Este sistema no substituye el habla pero establece un poderoso puente para desarrollarla. Dar opciones mejora el desarrollo del lenguaje y la disposición y el deseo del niño a comunicarse.

Este método de estimulación temprana te abre la puerta a una mejor comunicación con tu hijo ya que te sentirás más segura de que estas haciendo lo que tu hijo necesita. Ya no hace falta tener que adivinar nunca más. Estas palabras escritas que le has enseñado y que él a escogido, te aseguran además que el tamaño de letra era lo bastante grande como para que lo pudiera leer… y te demuestran que el cuento que le hiciste hace unos días con esas palabras ha sido un éxito. Si aún no le has hecho ningún cuento, no te preocupes, pero empieza a pensar en ello…

Aquí va mi propuesta:

Esta semana cuando tu hijo esté llorando o esté enfadado muéstrale una tarjeta con varias opciones. Sé amable, paciente y confía en tu hijo. El sabe muy bien lo que quiere. Se un buen detective y averigua lo que quiere. No abandones, sigue este sistema. Escríbeme un comentario a ver como te ha ido o con cualquier duda que puedas tener,
por tu felicidad y por la de tu hijo,

Nuria Ferres