Deporte, alimentación, estimulación temprana

Salud para toda la familia – Neurociencia

Salud|Neurociencia|Estimulación TempranaEn las conferencias sobre “Salud Cerebral” (Brain Health) organizadas recientemente por “B-Debate, International Center for Scientific Debate” tuve el privilegio de escuchar las charlas que ofrecían eminentes científicos procedentes de varios países del mundo sobre salud cerebral y neurociencia. Tres fueron los aspectos que más destacaron entre otros: actividad física, buena alimentación destacando sobretodo la dieta mediterránea y estimulación cognitiva o actividad intelectual a lo largo de toda la vida. Pero hay mucho más…

El español Alvaro Pascual-Leone, profesor de Neurología en Harvard (Harvard Mediacal School) nos ofreció una interesante charla sobre estimulación cerebral. En su opinión “tendemos a pensar que el cerebro entra en decadencia cuando envejecemos, pero antes de que empecemos la escuela infantil ya hemos perdido la mayor parte de nuestras neuronas. Lo que necesitamos es el mejor cerebro y el más saludable en todas las edades del ser humano.”

Las neuronas que no se conectan con otras para formar redes neuronales no son útiles ni necesarias y sin embargo consumen igualmente energía por lo que la sabia naturaleza tiene preparado para ellas un proceso de muerte programada llamado apoptosis. En la apoptosis, las células que no son necesarias se suicidan activando un programa de muerte intracelular. Cada una de nuestras neuronas recibe mensajes de las neuronas a las que se conecta que le indican algo así como: “eres una neurona útil, estás conectada, sigue viviendo”. Si una neurona deja de recibir esta señal querrá decir que no está conectada, entonces se producirá la apoptosis.

Así, la popular frase: “el cerebro, úsalo o lo perderás” es bien cierta. Pero no todo son malas noticias, gracias a los avances en neurociencia hoy en día sabemos que se produce neurogénesis, es decir, nacimiento de nuevas neuronas, a lo largo de toda la vida aunque este proceso sea muy superior en los primeros años de vida. La creación de nuevas neuronas es un proceso muy valioso para nuestra salud cerebral, bien merece pues que estemos informados sobre cómo potenciarlo a lo largo de nuestra vida y cuidarlo especialmente durante el desarrollo de nuestros hijos.

Una vida intelectual rica en estímulos y oportunidades de aprendizaje es esencial en los primeros años de vida, lo que llamamos la estimulación temprana, pero es también importante a lo largo de toda la vida para mantener una buena salud cerebral.

La actividad física aeróbica es otro factor que incidirá en nuestra salud cerebral. Hacer deporte aeróbico aumenta el grosor de la corteza frontal del cerebro, mejorando de esta manera el control cognitivo y los impulsos, y contribuyendo en la formación de nuevas neuronas. Según el científico Alvaro Pascual-Leone la actividad física es incluso más importante para un cerebro sano que para un cuerpo sano. Y tener un cerebro sano ayuda a mantener sano el resto del cuerpo.

Las personas con una buena salud cerebral pueden afrontar mejor el envejecimiento, los síntomas de diversas enfermedades, les da ventaja en caso de lesión cerebral o procesos nocivos como el estés. Por este motivo los científicos dan cada vez más importancia a la prevención de la salud cerebral.

Veamos pues los 10 factores que según la evidencia científica influyen en la salud cerebral:

  • Una dieta equilibrada. La alimentación es básica para nuestra salud y la dieta mediterránea es un buen punto de partida.
  • Actividad física aeróbica – Deporte
  • Meditación y otras prácticas mildfulness
  • Relaciones sociales positivas
  • Tipo y cantidad de actividades recreativas
  • Calidad del sueño
  • Actividad laboral en lo que respecta a la demanda de actividad cognitiva.
  • Años de escolarización en el sentido de formación educativa.
  • Gestión del estrés.
  • Entrenamiento cognitivo y en las primeras edades estimulación temprana

Todos estos factores contribuyen no solo a mantener una buena salud cerebral en el presente sino además a crear una reserva cognitiva para el futuro, podríamos decir una especie de ahorro mental que nos protegerá de los síntomas de determinadas enfermedades neurodegenerativas así como contribuirá a retrasar el envejecimiento cerebral.

Por tu salud y la de tu familia,

Nuria Ferrés